Jun
30
2009
0

Actualización de servidores

Acabo de recibir un correo en que la gente de mi hosting me comunica que durante los próximos 3 días van a proceder a actualizar el software del servidor donde tengo mi cuenta. En principio dicen que ni se va a notar, pero por si a caso, os lo comento por si los blogs dejan de funcionar, que sepáis porqué.

Jun
23
2009
0

Hadita

Hola, niños, ¿qué tal lleváis la semana?

Yo, tras un fin de semana desarrollando una página web que nos va a venir muy bien a mi niña y a mí, y el día de ayer programando en el curro, cuando llegué a casa no me apetecía nada seguir pegándome con el php. Así que, tras un rato de ver mi correo y leer algunos blogs, saqué la mesa de dibujo, la ajusté a una altura nunca antes alcanzada -nunca la había subido tanto, hasta me dio miedo que se saliera del todo y cargármela xD-, pegué un folio con cinta de carrocero a la pálida superficie y me puse a pensar en dibujos.

En un principio quería dibujar algo de lo que suelo hacer, algo de acción, un personaje masculino empuñando un arma o algo así. Se me ocurrió, entre otras cosas, dibujar un Jedi. Pero al final pensé que hacía mucho que no dibujaba para mi niña y empecé a imaginar cosas por ese lado. Y me decanté por algo relacionado con un proyecto que tenemos en común, un cómic en el que ambos seremos guionistas y luego yo pondré los lápices, jeje. Espero que también me ayude con el color, si no a darlo al menos a elegirlo.

Y aquí tenemos el dibujo:

Hada

Sé que tiene algunos fallos, pero en general estoy bastante contento. Sobre todo con la expresión. En los últimos dos dibujos he conseguido expresiones bastante bien definidas y creíbles y eso me gusta. Porque es algo que me cuesta mucho. Los fallos de este dibujo están en cosas que suelo hacer bien, como las piernas y los brazos, así que no me preocupan demasiado. Pero creo que se nota que voy mejorando :D

¿Qué opináis?

Jun
22
2009
0

Dibujantes españoles en editoriales yankis

Artículos como éste (Superhéroe Yankee busca dibujante español) -que me ha pasado mi niña- molan.

Me ha gustado, por ejemplo, por la extensión, bastante más largo de lo que me esperaba. La mayoría de los artículos relacionados con el mundo del cómic son apenas apuntes pasados a limpio en el diario. Y me gusta porque me da ánimos. No a seguir los pasos de genios como Carlos Pacheco o Salvador Larroca -que molaría-, sino porque me gusta que los españoles triunfemos en cosas. Y si encima esa cosa me gusta… :D

Pero también mola que digan que uno de los dibujantes currando en yankilandia es autodidacta. <<Como yo>> pensé cuando lo leí. Aunque actualmente estoy leyendo algo de teoría en los libros de la colección “Aprende a dibujar cómic” de Dolmen y en octubre espero matricularme en la ESDIP para dar clases de verdad. Es mi afición y, lo mismo que algunos tienen aficiones terriblemente caras que seguramente nunca les renten nada, yo tengo ésta. Y creo que tampoco es muy cara. Hasta la fecha, sólo me ha costado el precio de unos cuantos lápices, gomas de borrar y rotuladores. Y, más recientemente, el mayor gasto fue el de mi mesa de dibujo -unos 250€-. Y a mi niña le ha costado lo que mi tableta digitalizadora Wacom. Ahora me planteo pasar al siguiente nivel, dar clases por un valor de unos 2500€, calculo yo. Y supongo que después de eso, ya no tendré más gastos importantes. Así que, lo voy a hacer. Con un poco de suerte, mis dibujos acabarán por llamar la atención de alguien y me ofrecerán algo, como hacer ilustraciones por encargo o cualquier otra cosa. Pero no me lo planteo, ni de coña, como una fuente de ingresos primaria. En primer lugar, porque no creo que vaya a tener tanta suerte, y en segundo, porque es una profesión demasiado inestable económicamente hablando. Al menos para mí, claro. Muy bien lo tendría que ver para cambiar de opinión y todos sabemos que eso no va a ocurrir ;)

P.D.: leeros el artículo, que está muy chulo.

P.P.D.: vaya mierda de entrada me ha salido… creo que estoy más cansado de la cuenta… o algo.

P.P.P.D.: en el artículo del 20 minutos se han dejado al menos a dos dibujantes que yo sepa. Víctor Santos -aunque en Image, no en Marvel o DC- y Pepe Larraz, que acaba de ser contratado por Marvel. Enhorabuena, por cierto :)

Jun
14
2009
2

Calvo cachas

A ver qué os parece este personaje recién dibujado con el que pienso hacer próximamente un minicómic con el argumento justo para que tenga sentido xD

comic-lucha

Jun
08
2009
2

Fondo de pantalla

Hasta ahora no era yo de postear los fondos de pantalla que tengo, pero probablemente a partir de ahora lo vaya haciendo ;P

A ver qué os parece éste, de Joe Madureira:

411

[Actualización] Había olvidado poner de dónde he sacado esta magnífica imagen:

joemadfan.com – Una gran página de un fan de MAD! con información sobre el dibujante y montones de fantásticas imágenes :)

May
23
2009
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¡Ya tengo el Ken Games!

Bueno, en realidad lo tengo desde el miércoles, pero hasta ahora no he podido postear esta foto:

Ken Games

De hecho, he tardado tanto, que ya me lo he leído… La misma noche del miércoles, cuando me acosté, me lo llevé a la cama pensando “me releo las 17 páginas que ya vi en el blog y punto”. Quería volver a verlas analizándolas teniendo en cuenta mis recientes conocimientos -que aún estoy adquiriendo- de “teoría de cómics”: composición, perspectiva, color, etc. Al final me enganché y hasta que no me lo terminé no pude parar, je je je.

Y es que es muy bueno. Ya estoy deseando que saquen la segunda parte :D

P.D.: debajo del cómic se puede ver el número 3 de “Aprende a dibujar cómic” que estoy leyendo actualmente y debajo de ese, mi portátil :P

May
22
2009
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Mi otro blog

Como ya comenté en su momento, he preparado mi blog “personal” con todo el contenido “no-artístico”. Está en la dirección:

personal.dhernandeza.com

o

dhernandeza.com

Seguramente en los próximos días haya cambios en la plantilla: quiero cambiar algunas imágenes y la barra lateral ;) Pero la plantilla en sí me ha encantado :D

¿Y a vosotros?

May
20
2009
0

Bocetos de Lobezno

Como dije, voy a ir subiendo algunos dibujillos mientras voy terminando algo decente. Lamentablemente, ahora no tengo mucho tiempo para dibujar -ni para nada- porque estoy ayudando a mi niña con unas historias, pero bueno, supongo que a partir de la semana que viene o así ya podré sacar algo de tiempo para dibujar, entintar y colorear :)

Lo que tenéis aquí son unos bocetillos. Hace unos meses me dio por intentar hacer un minicómic con Lobezno, imitando el estilo Marvel a mi manera. Además, quería aprovechar para utilizar a mi personaje Tarja creada para el reto del Blogger Fighter.

La idea para la primera página era una splash page con Lobi agachado estudiando una huella en el terreno. He aquí unos bocetos que hice en el cercanías buscando una postura que me pareciera buena. Costó, pero al séptimo intento encontré algo decente y ya terminé de abocetar la página con los recuadros del texto del narrador. Pronto colgaré la página que ya terminé -hasta la tinta- hace tiempo en la que se puede ver que hice a Logan demasiado pequeño comparado con el boceto de aquí abajo. ¿Queda mejor? ¿Peor? Pos no sé, intentaré darle un toque de potochop para agrandarlo en la página, a ver qué versión queda mejor ;)

lobezno01

Y a continuación, otro boceto de una posibilidad para la segunda página -para una de las viñetas-. El boceto en sí me gusta, pero no me termina de cuadrar en la página.

lobezno02

Próximamente colgaré la primera página entintada y quizá la segunda a lápiz a la que le falta la última viñeta -la más grande e importante-. Me atasqué en esa segunda página, no supe cómo continuar y no sé si me volveré a poner con ella. Así que, cuando tenga tiempo lo escanearé todo y lo subiré ;)

¿Qué os parecen estos bocetos rápidos en el cercanías?

May
19
2009
4

To ESDIP or not to ESDIP; 2000 pavos is the question…

Ése es básicamente el dilema al que llevo unos días dándole vueltas. Y no sé qué hacer… así que os lo dejo aquí escrito y a ver qué opináis vosotros ;)

Para aquellos que no lo sepáis -cosa que sería lo normal-, ESDIP es la Escuela Superior de Dibujo Profesional, una escuela que hay en Madrid centro donde forman a dibujantes. Es bastante buena, creo que al nivel de la otra que me resulta más conocida, la Joso de Barcelona de la que salió, por ejemplo, el gran Kenny Ruíz.

Esta escuela la conocí allá por el año 1999 -creo, puede que fuera el 2000- cuando fuimos con el instituto al AULA del Recinto Ferial Juan Carlos I, una feria en la que se exponen todas las universidades españolas para que te informes, amén de otras instituciones en las que podrías entrar al terminar el instituto: la ESDIP, el ejército… Allí me dieron un folletito, me inscribí para que me mandaran noticias -por correo ordinario, qué tiempos aquellos…- y estuve viendo a algunos dibujantes hacer de las suyas. El año siguiente, y creo que el otro también, me mandaron por correo información -que juraría que todavía guardo- de la escuela. Y a lo largo de los años he ido, más o menos, siguiéndole la pista al curso que me gustaría hacer: el Curso de Ilustración y Cómic. Al principio eran 2 años -o 3, no estoy seguro- y recuerdo que costaba más o menos un millón de pesetas, algo impensable para mí, un estudiante de instituto. El programa y la duración del curso -así como el precio- han ido cambiando a lo largo del tiempo, hasta llegar a la actualidad.

Por mi trabajo, me resultaría imposible acudir a este curso, porque se imparte a diario, pero hay una variedad de este curso que se imparte sólo los sábados, 3 horas cada día. Me resulta muy curioso que sólo este curso tiene modalidad de sólo sábados. Supongo que será el más demandado…

Os pongo aquí las características de ambos, para poder compararlos:

A diario Sólo sábados
Duración 1 año 2 años
Número de horas 380 (+ 200 de prácticas libres) 240 (los 2 años)
Matrícula 390 € 120 € (entiendo que será cada año, por lo que serían 240)
Mensualidad 290 € 120 € *
Precio total 3290 € 2640 € *

El * es porque los de ESDIP advierten que el segundo año los precios se incrementarán el IPC de la Enseñanza. No sé cuánto será, así que no lo tengo en cuenta…

Como podéis ver, haciendo el curso sólo los sábados se dan bastantes menos horas, razón por la que es más barato -tampoco mucho-. Al terminar ambos cursos, si apruebas, te dan una Diplomatura Privada, que quiere decir que no tiene validez real más allá de lo que quiera considerar la empresa que vaya a contratar al dibujante. Y me imagino que no será la misma la de uno y otro curso, ya que hay bastante diferencia en el número de horas.

Entonces… no sé qué hacer. El curso está muy bien, sé que aprenderé mucho y que tendré un profesor que me ayudará a corregir mis fallos y mejorar. Me vendrá muy bien. Además, son sólo 3 horas a la semana, los sábados, en un horario bastante bueno -de 10 a 13-. El único inconveniente es el precio. Eso y que, en el fondo, esto de dibujar lo veo como una afición, no creo poder ganarme la vida de dibujante. Quizá, sólo quizá, si hiciera el curso me podría atrever a intentar conseguir dinero con mi afición, no sé de qué manera -haciendo ilustraciones, algún cómic…-. Y gastarme casi 3000 eurazos -sumándole el incremento ese del IPC- en una afición me parece excesivo.

Es lo que opinamos mi niña y yo, y ahí llevo estancado meses, quizá años -porque esta rayadura de melón la tengo periódicamente-. Necesito un argumento aplastante a favor que me haga matricularme, o en contra que me quite la idea de la cabeza de una vez por todas…

Por otro lado, ¿vale la pena el curso de sólo sábados con respecto al otro? No lo sé, y esa podría ser una razón de peso para no matricularme. Otra que se me ocurre es que creo que todo lo que puedo aprender en esto de dibujar cómics lo puedo aprender con mis libros de “Aprende a dibujar cómic” de la editorial Dolmen -que tengo 8 ya-. Pero, claro, tener ahí una persona con experiencia y mucho más conocimiento dándote consejos, trucos y corrigiéndote… puede que no tenga precio. No lo sé, estoy hecho un lío…

¿Algún consejo, sugerencia, apreciación o cualquier otra cosa?

May
12
2009
2

El último

Sostenía su espada bastarda con una sola mano, haciéndola girar con pequeños movimientos de muñeca en una clara actitud chulesca y desafiante. Su enemigo, un poderoso dragón rojo, se movía, como él, trazando un enorme círculo, como si estuvieran llevando a cabo algún tipo de danza ritual previa a la batalla. El dragón soltaba pequeñas nubecillas de humo por los orificios nasales y alguna que otra lengua de fuego escapaba entre sus fauces. Se le notaba impaciente por empezar.

La contienda iba a tener lugar en la cima más alta de todas cuantas poblaban su mundo a las puertas de la destrucción. A su alrededor todo era fuego, magma volcánico y rocas carbonizadas. De la hermosa flora y fauna que un día pobló el planeta ya no quedaba rastro. Ahora el calor y los vapores tóxicos era lo único que quedaba. Y ellos, los dos últimos seres vivos, iban a tener el enfrentamiento definitivo. Ambas razas, humanos y dragones, habían tenido sus diferencias desde el principio. Los dragones nunca llevaron demasiado bien la llegada de los humanos y que fueran poco a poco extendiéndose por toda la faz del planeta. Para los poderosos señores del fuego, no eran más que una plaga. Los humanos siempre han temido a estos enormes saurios escupe-fuego y, como todo aquello que les daba miedo, les persiguieron, cazaron y acosaron. La inteligencia superior de los dragones les llevó a tomar la decisión de alejarse de la plaga para sobrevivir. Los alfeñiques de piel blanda eran demasiado numerosos como para acabar con todos ellos. Seguramente no vencerían en semejante guerra, así que optaron por la solución más inteligente: ocultarse de la mirada de los enclenques seres humanos.

Pero los hombres no se rinden; su tozudez es tan sólo comparable a su inmensa estupidez. Los dragones eran una abundante fuente de carne y material para confeccionar armas y armaduras. Les buscaron y buscaron hasta que varios siglos después del exilio draconiano, volvieron a dar con ellos. En este tiempo, los lagartos alados habían proliferado y se habían vuelto más numerosos. No se habían olvidado de sus mortales enemigos, pero sí que se habían relajado en sus tareas defensivas y de prevención. Fueron cogidos por sorpresa. No obstante, pronto reaccionaron con fiereza y la guerra se desató con una virulencia nunca antes vista. Los países eran rápidamente consumidos por el fuego, el entrechocar de armas con escamas de dragón, los gritos agónicos de los humanos heridos de muerte, los atemorizadores rugidos de los dragones y, sobre todo, por la sangre derramada en las contiendas. La paz mantenida durante siglos se rompió en cuestión de minutos y la guerra consumió el planeta en unos días.

Y ahora sólo quedaba un representante de cada raza. Y una última batalla que librar, tan inútil como todas las anteriores. No iban a luchar por ver qué raza salía victoriosa, por ver cuál de los seres era más poderoso. Iban a hacerlo porque ya no les quedaba otra cosa, porque después de días y días de sangre, acero y fuego, no sabían hacer nada más. Muertos de hambre, sueño y cansancio, iban a pelear porque tenían que hacerlo. Como si estuviera escrito en alguna parte que así debía ser.

El guerrero, un poderoso especimen de la raza humana; largo cabello castaño, sucio y grasiento; ojos negros como la noche y tan oscuros como su alma; medía alrededor de un metro noventa de puro músculo, fibra curtida en innumerables combates; el torso sin cubrir, hacía mucho que había perdido las prendas, una a una, así como las piezas de su armadura de cuero; de los pantalones no quedaban más que andrajos que dejaban entrever las múltiples heridas que recorrían sus piernas, algunas de ellas aún sangrantes; las botas de cuero, desgastadas por el intenso uso al que se habían visto sometidas en los últimos días, estaban raídas aunque en buen estado; unos brazales de acero ya no brillaban en sus antebrazos, con rastros de haber recibido más de una llamarada y de un arañazo; y la espada bastarda, cubierta de sangre de dragón, apestando con el nauseabundo hedor de la muerte.

El dragón, aparentemente intacto aunque con algunos tajos y contusiones, con las escamas de refulgente color rubí; las placas pectorales de un intenso tono dorado; sus profundos ojos esmeralda, brillando con la rabia de saberse el último de su raza; las poderosas alas recorridas por numerosos cortes que prácticamente las habían inutilizado; todo él centelleaba, devolviendo la luz del fuego y magma que les rodeaban por doquier amplificada, cegando en ocasiones al guerrero.

El cielo, con el tono dorado de la arena del desierto, estaba cubierto de nubes de vapor tóxico, por lo que los rayos del sol no eran capaces de alcanzar la superficie del planeta; el calor unido a la capota de gas habían enrarecido el ambiente haciéndolo prácticamente irrespirable. El guerrero jadeaba mientras se movía siguiendo el trazado circular.

Entonces, tan de repente que el dragón estuvo a punto de lanzarse al ataque, el guerrero se paró en seco.

-Soy el poderoso Mynark, general de generales del clan de Los Rojos del sur de la estepa milenaria -dijo al tiempo que alzaba su espada hacia el cielo.- Y en este aciago día voy a acabar con el último de vosotros, despreciables seres -sentenció, escupiendo al suelo la última palabra.

-Miserable humano -la voz del dragón atronó en la cima-, tus palabras no hacen sino confirmar las peores sospechas de mi raza respecto a la tuya: sois los seres más estúpidos de la creación. Durante milenios vivimos en paz en este otrora hermoso planeta, pero entonces llegásteis vosotros, con vuestros temores y vuestra violencia, vuestras ansias de matar y vuestra codicia. Y nos perseguísteis y dísteis caza. Por el bien de ambas especies y del propio planeta decidimos exiliarnos cuando el territorio era nuestro por derecho; aún así, elegimos la paz en lugar de la guerra y nos fuimos de nuestros ancestrales hogares por vosotros. Mas cuán ruines podéis ser, malditos humanos, tuvísteis que darnos caza para poder obtener de nosotros lo que queríais. ¡Mira lo que habéis conseguido! ¡¡Observa atentamente este mundo agonizante!! ¡Regocíjate ante tu obra, humano, pues está alcanzando su culmen! Matar al último de los dragones es tu deseo, y lo intentarás empleando hasta la última gota de tu energía. Sin embargo, yo te digo que tu empresa es a todas luces inútil; aunque consigas matarme, y lo dudo, ¿qué te quedará, inmundo piel blanda? Un mundo de roca fundida y fuego; qué gran herencia.

-Te equivocas, oh gran lagartija. Voy a acabar contigo, y con esa acción, el aniquilamiento de tu especie, este mundo obtendrá paz y todo volverá a su ser. Así me lo dijo el oráculo y así será.

-Estúpido, inútil humano. He escuchado suficiente, no soporto más tu presencia. Acabemos con esto de una vez.

El enorme dragón, con lágrimas en sus brillantes ojos, se lanzó hacia Mynark, con sus tremendas fauces abiertas de par en par. El humano apenas tuvo tiempo de saltar a un lado para esquivar la acometida del poderoso señor del fuego; a continuación descargó una estocada contra el costado carmesí, pero no consiguió acertar entre las escamas y la espada rebotó, provocando que todo el brazo se desplazara hacia atrás con una violenta sacudida. La desventaja de luchar contra un dragón sin un escudo es que los hálitos de fuego no pueden ser detenidos con la hoja de una espada. Por muy grande que ésta sea. La enorme llamarada alcanzó al guerrero girando, en un desesperado intento por evitar el ardiente aliento. Tuvo que arrojarse al suelo y rodar sobre sí mismo para evitar que las llamas consumieran su brazo izquierdo. El fuego de un dragón es terriblemente <<pegajoso>>, como pudo descubrir Mynark, que pensó que la llamarada tan sólo lamería su cuerpo sin prender en él. Con un tremendo esfuerzo, como pudo se puso en pie, tambaleante; el brazo izquierdo con quemaduras de diversa gravedad; el derecho, aún temblando como consecuencia de su ataque fallido.

-Patético alfeñique -rugió el ser carmesí-. Apenas dos acometidas y ya estás prácticamente indefenso: tu brazo izquierdo casi inutilizado y el derecho soportando el peso de tu arma a duras penas. No te enfrentas a cualquier contendiente, humano, ante ti se yergue Kerroyn Coraza de Sangre, rey de reyes entre los de mi especie. Qué nefasto destino te ha tocado en suerte, deshonroso Mynark. Eres un insulto a los ojos de nuestra especie, tú como todos tus hermanos de sangre. Y aún así, misericordioso me muestro ante ti, dándote una última oportunidad de sobrevivir. Ríndete y compartiremos estos últimos estertores de nuestro mundo. Prefiero pasarlos contigo que en la más absoluta soledad. ¿Qué me dices?

El guerrero miraba furibundo, con el ceño fruncido, al dragón. Si se pensó por un momento siquiera, la oferta del sabio lagarto alado, no dio muestras de ello. En un rápido movimiento, dejó la espada en el aire lo justo para poder cogerla con el puño cambiado y, como parte de la misma acción, dio un largo paso hacia delante para darle fuerza al lanzamiento de su espada, como si de una jabalina se tratase. Intentaba aprovechar que el rey Kerroyn le mostraba la parte delantera de su cuerpo, la más blanda y, por lo tanto, vulnerable. Además, la distancia entre ambos era de apenas 7 metros, por lo que no habría mucho tiempo para reaccionar. Con gran certeza, la enorme pieza de metal volaba hacia el corazón de la bestia a gran velocidad. El rey dragón movió la cabeza en un gesto de resignación y decepcionado lanzó su garra contra la espada. El arma se clavó en la palma de su zarpa, provocándole un punzante dolor. El rugido de Kerroyn pudo escucharse varios cientos de kilómetros a la redonda.

Sin embargo, ahora Mynark estaba perdido. Debilitado su brazo derecho, casi inutilizado el izquierdo y sin arma, no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir. El terror hacía presa en él cuando una enorme cola salpicada de afiladas espinas le aplastó violentamente. El dragón se dio media vuelta levantando su cola, arrancándola del suelo, y arrojó la espada al vacío. Lo que quedaba del guerrero humano apenas era reconocible como el cuerpo de un hombre.

Kerroyn avanzó lentamente hasta el borde de la cima y se quedó allí clavado durante unos minutos, con la mirada perdida en la lejanía. Observó un mundo agonizante, con su superficie plagada de volcanes escupiendo magma, rocas volcánicas, humo y gases tóxicos; constantes terremotos azotaban por doquier; y la calma, la terrible tranquilidad de un mundo muerto, lo llenaba todo. El silencio le resultaba ensordecedor. Recordó entonces sus miles de años vividos: cómo salió del huevo a duras penas, siendo una pequeña y vulnerable cría; sus años de juventud en los que aprendió a volar, a cazar y las incontables tradiciones de su raza; los años de su adolescencia en los que se curtió en miles de peleas contra otros dragones, mejorando su técnica día a día, creciendo hasta convertirse en un gran macho con un prometedor futuro; el momento en que alcanzó su edad adulta y la gran prueba a la que fue sometido en la que tuvo que enfrentarse con otros hermanos en su misma situación, saliendo victorioso; los años de adulto en que aún era un joven y poderoso dragón, cómo cortejó a cientos de hembras teniendo docenas de crías con ellas; el maravilloso momento en que se erigió como rey de su clan, venciendo a todos los demás aspirantes al trono; los años de paz que logró durante su reinado y la felicidad que los embargó a todos; el día en que fue elegido como rey de reyes, entrando al mismo tiempo en el consejo de ancianos, en cuyas reuniones se tomaban las decisiones más importantes que afectaban a todos y cada uno de los miembros de su raza; el advenimiento de los hombres y las penurias que les causaron; las primeras guerras con los humanos y la decisión tomada en el consejo de exiliarse voluntariamente por el bien de ambas razas y del propio mundo; los interminables siglos de exilio en que ningún dragón podía ser feliz; el reencuentro con los hombres y todo el dolor que trajo aquel momento; los días posteriores de guerras y batallas por todas partes, sangre, caos, destrucción; la pérdida, la terrible pérdida de todos y cada uno de sus hermanos de raza. Todo esto recordaba el gran Kerroyn y sus ojos se llenaban de lágrimas al hacerlo. Lloró y lloró durante horas con la mirada perdida en el horizonte, la mente inmersa en sus milenarios recuerdos, completamente inmóvil al borde de la cima más alta.

Entonces, se dio la vuelta, y con los ojos aún inundados de lágrimas, se acercó a los restos del guerrero. Cavó un pequeño agujero y empujó dentro el cadáver, cubriéndolo después con la tierra amontonada. A continuación, se dejó caer con cierta violencia y se acurrucó en el suelo, haciéndose un ovillo. Y entró en un amargo sopor, un letargo eterno del que ya no despertó jamás.

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